Best Taquitos in Monterrey
Hay algo muy regio en empezar el día con un taco recién hecho
En Monterrey, los tacos son parte de la rutina. Da igual si vienes saliendo de una peda, vas camino al trabajo o simplemente traes antojo: siempre hay un lugar donde una tortilla calientita y una salsa bien picosa te arreglan el día. Y aunque cada regio tiene “sus favoritos”, hay taquitos que ya se volvieron parte de la ciudad.
Tacos El Güero: tradición que sabe a casa
En Nuevo Repueblo, Tacos El Güero lleva más de 40 años preparando recetas que ya son tradición para muchísima gente. Don Fabián García convirtió este lugar en una parada obligada para quienes aman la barbacoa bien hecha, los chiles rellenos y las manitas de puerco. Pero aquí hay una protagonista clarísima: la tortilla de maíz hecha al momento. Recién salida del comal, suave y calientita, envuelve cada guiso como si fuera abrazo regio de domingo en la mañana.
La Gritona: tacos con carácter y mucha historia
Ir a La Gritona también es vivir la experiencia completa. María Reyes, conocida por todos como “La Gritona”, tiene un estilo muy suyo para atender y eso ya es parte del encanto del lugar. Entre regaños, risas y tortillas de harina recién hechas, salen tacos de barbacoa, machacado, chile relleno y frijol que tienen a los regios regresando una y otra vez. Ubicada en el Centro de Monterrey sobre Madero, esta taquería incluso recibió la recomendación Michelin, demostrando que el sabor regio también se gana aplausos internacionales.
Tacos El Amigo: rapidez, música y mucha salsa
Si preguntas por tacos de barbacoa en Monterrey, seguramente alguien va a mencionar Tacos El Amigo. Don Guma entendió algo importante: unos buenos tacos también se disfrutan con ambiente. Por eso aquí hay música en vivo, servicio rapidísimo y una vibra bien animada que hace que siempre haya movimiento. Sus tacos de cachete de res son de los más queridos de la ciudad y las salsas frescas preparadas todos los días terminan de amarrar una experiencia muy regia: buena comida, buena atención y esa sensación de “ya se armó” desde el primer taco.
Porque en Monterrey, un buen taco siempre termina convirtiéndose en una buena historia. Y sí, aquí el antojo se toma muy en serio.







